Glee, insoportable.
En realidad la serie es una cagadita de lo más simpática. Lo que realmente me resulta insportable es toda la gente que, en los comentarios del blog, me dicen que le dé una segunda oportunidad. Los que me aseguran que detrás de esa gente cantando hay una joya. Lo hice: me vi los trece episodios uno detrás del otro. Fue una noche larga y aburrida. Una de mis peores noches de 2009. Lo hice para ver si todo ese grupo de anormales tenía razón. Y no señor. Glee no es para gente seria de cuarenta años. No me la recomienden nunca más.
En realidad la serie es una cagadita de lo más simpática. Lo que realmente me resulta insportable es toda la gente que, en los comentarios del blog, me dicen que le dé una segunda oportunidad. Los que me aseguran que detrás de esa gente cantando hay una joya. Lo hice: me vi los trece episodios uno detrás del otro. Fue una noche larga y aburrida. Una de mis peores noches de 2009. Lo hice para ver si todo ese grupo de anormales tenía razón. Y no señor. Glee no es para gente seria de cuarenta años. No me la recomienden nunca más.